La Saga de Maldau

El Mercado de Aínsa

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El Mercado de Aínsa es el más importante de la zona y ahora en verano es una buena época para viajar allí. La alianza necesitaba vender el género producido en las nuevas tierras adquiridas (la Herencia de Dulce) y conseguir libros para ir llenando la biblioteca de la torre.

Ésta vez uno de los magus decidió ir, concretamente Hermione Ex Miscellánea acompañando a Tara su compañera, además de Pedro Larrocalla, Chorche Murillo, la pequeña Blau “La Rapinyaire” y el mercenario Lorien Llaguerri.

Partida hacia Aínsa

El primer día de viaje pararon en Campo a comer. Allí escucharon sobre algunos ataques a caravanas cerca de Aínsa, concretamente de lobos, pero también se rumoreaba sobre ataques de bandidos, lo que oscurecía aún más la nube de inquietud que amenazaba el viaje.

Lobos al acecho

El segundo día acamparon cerca del camino, a medio día de viaje de Aínsa. Todo parecía normal hasta que al despertar repararon en que no estaban solos. Un terrible auillido rasgó el velo de silencio que reinaba en el valle y encogió los corazones de todos. Aunque Blau no pudo resistirlo y entró en pánico, lanzándose a un árbol para trepar todo lo que pudiera. Pedro le ayudó, pero la niña estaba tan asustada, que cuando ya estaba arriba se hizo pis encima del gigantón.

Una manada de lobos les atacó entonces, pero ésta vez un gran lobo de perfecto pelaje gris, parecía comandarles. En seguida se dieron cuenta de que ese lobo no era normal, sino mágico. Blau entró en pánico ante el ataque fugaz de dos lobos que aparecieron de la nada, pero le dió tiempo a subirse a un árbol con la ayuda de Pedro

No era ésta la primera vez que sufrían un ataque de lobos, pero ahora contaban con la maga Hermione, que ante el asalto de los lobos que fueron creó un círculo de espinos que protegió al grupo y mantuvo a raya a los lobos. Cuando éstos consiguieron abrir brecha y entre Pedro, Chorche y Lorién habían conseguido acabar con los pocos que habían entrado, Hermione intentó paralizar con su magia al gran lobo gris, pero éste lo resistio varios intentos gracias a su protección mágica. Al final Hermione consiguió paralizar al gran lobo gris mientras los compañeros acababan con los cuatro o cinco lobos que habían penetrado en el círculo de espinos y Tara coordinándose con su compañera maga, saltó entre la brecha de los espinos sorteando a varios lobos lanzándose hacia el lobo gris que no pudo hacer nada sino recibir una tremenda puñalada que parecía haber acabado con él. En ese momento, el lobo recobró su vigor y su voluntad y con una orden en un lenguaje extraño emprendió la huída con el resto de los lobos que quedaban.

Entonces Hermione decidió que había que ir tras ese lobo y su manada por lo que convirtió a Lorien y a Pedro en osos para salir a la caza del gran lobo gris y su manada. También la pequeña lechucilla de Chorche salió a rastrearles. Hermione, Tara, Blau y Chorche salieron detrás con las pertenencias de los guerreros. Todo estaba preparado para que la lechuza avisara con un chillido a la maga para que cancelase el hechizo si encontraban problemas, ya que como osos eran temibles pero carecían de la astucia necesaria.

Pero los problemas fueron más de los previstos, pues la manada que huía desapareció tras un cambio de rasante justo en el momento en el que la lechuza avisó a Hermione. Ésta canceló el hechizo y Pedro y Lorien aparecieron desnudos frente al desnivel. Treparon un poco a unos árboles para ver si podían vigilar desde ahí y fue entonces cuando recibieron una andanada de flechas. Los lobos, no estaban solos.
Los dos guerreros, saltaron y se alejaron corriendo como dios los trajo al mundo, hasta que pudieron encontrar al resto de la comitiva.

Al contarles lo sucedido y viendo que eran superados en número, decidieron caminar hacia Aínsa. Chorche sin embargo mandó a su lechucilla a seguir a los bandidos para localizar su campamento y volver al camino cuando supiera algo. Y así hizo, llegó casi a la hora de comer, con algo de retraso ya que tuvo que dar bastante rodeo y espiar un rato largo para contar los hombres y los lobos que había en el campamento.

Llegada a Aínsa

Llegaron de noche a la villa, un poco más tarde de lo previsto por el contratiempo con los lobos. Esa noche durmieron en la posada y Tara y Hermione hablaron con el capitán de la guardia para avisarle sobre el ataque de los lobos y su extraña asociación con los bandidos. Convinieron no dar la voz de alarma y poner bajo aviso a todos los guardaespaldas de los mercaderes al día siguiente.

El mercado

Durante el mercado el grupo se dedicó a buscar trabajadores para la alianza con bastantes buenos resultados. Un escriba se mostró emocionado de poder trabajar con magos, pero también consiguieron el acuerdo con un vidriero, un cantero (que además es jefe de obra), cuatro albañiles, un carpintero y un pastor.

Mientras Hermione y Tara fueron a hablar con el librero en el que adquirieron varios libros. Además lo convencieron para que pasara de vez en cuando por la alianza con más libros para comerciar.

Después Tara decidió dar rienda suelta a su música para entretener al público del mercado y contar las andanzas de los nuevos magos de Maldau. Mientras encandilaba a su público, la pequeña Blau se las arregló para soltar un par de bolsas de entre los nobles que escuchaban atentamente a la trovadora.

Pánico en el mercado

Justo cuando Tara tocaba la última canción, la pequeña lechuza de Chorche avisó a su dueño de que algo pasaba y unos gritos se oyeron a lo lejos, interrumpiendo el concierto. La gente se apresuró a curiosear y el grupo fue hacia allí advertidos por la lechuza. Sólo Hermione y Tara se quedaron para advertir a la guardia de que seguramente serían los bandidos o los lobos…o ambos. La pequeña Blau, reunió a todos los mercaderes de la plaza y les advirtió de los bandidos y los lobos, convenciéndoles de quedarse a salvo en la taberna hasta que el peligro pasara.

Cuando la muchedumbre llegó a la entrada del pueblo, los personajes pudieron ver una carreta hecha pedazos y los cadáveres de sus ocupantes en el suelo entre un charco de sangre. Aparentemente había sido un ataque de lobos, pero no consiguieron rastrear con éxito sus huellas. Aunque había algo extraño, y es que no había nada de la mercancía que quedaba ni de la bolsa de ganancias de los mercaderes, por lo que los lobos no podrían haberse llevado eso.

Mientras se debatían si atacar directamente al campamento, se escuchó un alboroto proviniente de la plaza del mercado, donde se habían quedado Tara y Hermione. Temiéndose lo peor, el resto de compañeros, junto con varios guardias y guardaespaldas de algunos mercaderes, echaron a correr de vuelta al mercado. Habían sido distraídos.

En la plaza, un grupo grande de bandidos había entrado a sangre y fuego, chocando contra los guardias que se habían quedado y algunos guardaespaldas. Pero no fue suficiente. Hermione y Tara se resguardaron en una calle estrecha, pero salieron en cuanto vieron que un contingente de cinco hombres se dirigían al librero, desvalijaban su tienda y se lo llevaban a rastras.

La lucha era encarnizada y varios guardias y guardaespaldas habían caído por flechazos de la ofensiva de los bandidos, por lo que estaban superados en número. Hermione se centró en el grupo que atacó al librero y los atrapó e nun círculo de espinos para retrasarles. Lamentablemente no contaba con los lobos que aparecieron entonces por grupos de tres rodeando toda la plaza y comandados por Lycanus, que así se hizo llamar el lobo gris en perfecto latín cuando entró luciendo una cerrada cicatriz en el cuello, pero tan vivo como la primera vez que lo vieron.

Los bandidos que cogieron al librero, consiguieron abrir el cerco y escaparon al callejón del que habían salido, pues allí les aguardaban varios caballos con los que huir. Hermión intentó retrasarlos pero los lobos se interpusieron y tuvo que centrarse en Lycanus, que todavía no había demostrado lo peligroso que podía ser. La magia de Hermione no fue suficiente para detener al lobo mágico, además el aura divina de la plaza interfería en sus lanzamientos y el lobo con un terrible aullido emprendió la carga hacia Tara, con una mirada de odio ardiente en sus ojos y en el momento de empezar a correr invocó su poder, creando cuatro copias de si mismo que cargaban al unísono hacia la trovadora. Ésto les cogió desprevenidas y pudieron hacer poco para defenderse. Tara cayó malherida, inconsciente y con muy pocas perspectivas de sobrevivir, lo que enloqueció a Hermione que empezó a lanzar magia de manera descontrolada y sin conseguir penetrar la resistencia mágica de Lycanus.

Por fin el grupo pudo llegar hasta ellas y defenderlas de los lobos. Pedro se colocó tapando a Tara y empezó a repartir martillazos a las distintas copias de Lycanus. Chorche y Lorién hicieron lo propio. Cada vez llegaban más lobos, por lo que Hermione impotente ante el poder mágico de Lycanus, decidió encerrar al grupo junto con las copias del lobo gris dentro de un nuevo anillo de espinos, para aislarlos de un combate mayor.

Tras sufrir numerosas heridas, el grupo estaba a punto de perder a Chorche y a Pedro, pero Hermione enloquecida se transformó a sí misma en un enorme oso y se lanzó contra una de las copias de Lycanus que Pedro había malherido. Poco a poco fueron acabando con todas hasta que Hermione en forma de oso le arrancó la cabeza a la última copia de Lycanus con sus fauces y la mantuvo en el aire en señal de triunfo, haciendo huir al resto de los lobos.

La lucha había dado tiempo a los bandidos secuestradores a huir y decidieorn ir tras ellos, convertidos en animales, una vez más gracias a la magia de Hermione que estaba cerca de la extenuación. Cuando los alcanzaron, no tuvieron muchos problemas para acabar con ellos. Vieron que portaban un libro que le habían robado al librero que yacía inconsciente en el suelo. Era una Summa hermética, algo rarísimo para un librero mundano. Decidieron cogerla para la alianza.

Con la perspectiva de saber más sobre el ataque y porqué los bandidos sabían acerca del libro que guardaba el librero, decidieron mediante la margia de Hermione preservar tanto su cadaver como la cabeza de lycanus, para intentar extraer sus secretos una vez llegasen a Maldau.

El grupo decidió marchar inmediatamente hacia Maldau, pues la vida de su compañera Tara peligraba. Hermione decidió usar magia espontánea para estabilizar a la trovadora, y a pesar de no ser experta en la magia de Corpus, logró ayudar a estabilizarla al menos.

Finalmente regresaron a Maldau a toda prisa, aún a riesgo de extenuarse para ponerse a salvo.

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surien surien

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